Álamos, Sonora, enero 25 de 2018.- Cinco pianistas enamorados de su instrumento, alumnos del maestro Pedro Vega Granillo, Premio al Mérito Artístico y académico 2016, participan representando dignamente a la Licenciatura en Música de la Universidad de Sonora, en las Galas de Música de Cámara, del Festival Internacional Alfonso Ortiz Tirado (FAOT) 2018.

Luz Elena Martínez, originaria de Cd. Obregón, se preparó de manera autodidacta hasta poder ingresar a la Universidad, actualmente cursa el sexto semestre. Ella ofreció, de las Diez Piezas Infantiles Op. 65, los números 5: Arrepentimiento  y 2: Caminata, del compositor ruso del siglo XX Sergio Prokofiev. Presentó además, el Allegro de la Sonata en Sol mayor de Mozart, compositor de la Escuela Clásica Alemana que vivió en el siglo XVIII. Dos selecciones luminosas, que Luz Elena interpretó con seguridad y alegría.

Enseguida vino la intervención de Miguel Ángel Álvarez Sánchez. Un músico que había cursado gran parte de la carrera en el Conservatorio de Las Rosas en Morelia y ya se desempeñaba como coordinador de Música del ITSON en Ciudad Obregón. Miguel Ángel se decidió a concluir sus estudios y regresó a su estatus de alumno, ahora, en la Universidad de Sonora.

En esta gala de cámara presentó el Allegro de la Sonata en La Bemol mayor de Joseph Haydn, inicialmente un compositor de estilo barroco y luego  fundador de la Escuela Clásica Alemana, al igual que el preludio No. 1 Danseuses de Delphes, Libro 1, del compositor francés impresionista Claude Debussy. A pesar de la diferencia de estilos, ambas obras son muy  elegantes cada una a su manera y Miguel Ángel Álvarez supo captar esa cualidad en su ejecución.

En lo que se refiere al pianista que vino a continuación, Alberto Córdova Télles, encontró su vocación a través de los Talleres Libres de la Unison y posteriormente ingresó a la licenciatura, de la cual está próximo a egresar.

Su participación en el FAOT fue con el Allegro de la Sonata en Fa mayor Op. 10 No. 2 de  Beethoven, un movimiento melodioso, agradable al oído pero con cierto grado de dificultad en algunos de sus numerosas temas. Un trabajo que Alberto interpretó con notoria satisfacción y fidelidad, al igual que el Preludio de Pour le piano, considerada una pieza característica del impresionismo en Debussy; sutil, refinada y bien interpretada en este recital de universitarios.

Jesús Alberto Mascareño Verduzco, cajemense,  alumno de 4° semestre, pero con  formación desde niño,  nos ofreció las Variaciones Abegg de Schumann,  el trabajo al que este compositor del romanticismo alemán consideró digno darle el 1 como número de obra, aunque tenía ya en su haber bastantes composiciones sin numerar. Una pieza que refleja  juventud e inocencia, con motivos rítmicos repetitivos y un interludio lírico cantábile que sirvieron a Jesús Alberto para mostrarnos su excelente nivel, confirmado por su ejecución del Preludio en Mi mayor Presto Op. 34 No. 9 de Shostakovich, que contrasta con la pieza anterior por su fuerza innovadora.

El recital cerró con la intervención de César Daniel Quiróz Flores, joven del 2° semestre, con formación desde muy joven, inicialmente con la maestra Carolina Porras y muy pronto con El Maestro Pedro Vega. El interpretó tres piezas que exigen técnica, precisión y emotividad, lo cual este joven concertista supo ofrecer con creces. Fue una probadita de tres épocas en la Historia de la Música de Arte. Del Barroco una Tocata de Bach, del Clásico-Romántico Una Rapsodia de Brahms y del Romántico Nacionalista un Estudio de Chopin.

Caminos diversos llevaron a estos concertistas a la Licenciatura en Música de la Universidad de Sonora y seguramente después de esta convergencia buscarán sus propios derroteros, pero aquí en este festival, dejan el testimonio de su sensibilidad y disciplina, del nivel que ya han alcanzado, de todo el potencial que poseen y deberán explorar.