El recuerdo de haber sido uno de los elegidos en transportar la antorcha olímpica en aquel lejano 1968 sigue vivo 50 años después en la mente de Juan Manuel Campos.

En dicho momento, el hoy entrenador de atletismo en Sonora, era un joven de 22 años recién egresado de la Escuela Normal de Educación Física de Veracruz, tras ser parte de la “generación olímpica” de esa institución educativa.

Posteriormente, en los eventos previos a los Juegos Olímpicos México ’68, el destino lo colocó en una situación envidiable al convertirse en uno de los portadores del fuego olímpico cuando entró a México por tierra jarocha.

“Fue algo inolvidable pero en ese momento no dimensionaba lo importante que era, pues en tu juventud no te das cuentas de muchas cosas ni magnificas situaciones; ahora es algo que atesoro mucho dentro de mis recuerdos”, agregó.

“La llama olímpica llegó en una fragata la cual le fue entregada a Román Puriel (destacado atleta veracruzano de la época) de manos del entonces Gobernador de Veracruz. El fuego ahí ‘durmió’ y temprano lo trasladamos a Puebla en ruta de llegar a México”, señaló el entrenador de 73 años de edad.

El próximo fin de semana (el viernes 9 y sábado 10 de noviembre), medio siglo después de los hechos, se reunirá con sus compañeros normalistas en un evento especial en Veracruz, para remembrar ese momento histórico con la presencia de 28 de los 36 alumnos integrantes de la misma “generación olímpica”.

Campos Pérez, originario de Campeche, pero sonorense por adopción, a donde llegó hace más de 40 años para quedarse a ejercer como profesor y entrenador de atletismo, ha tenido a su cargo atletas de todas las categorías dentro de las pruebas de pista y campo.

“Vienen los recuerdos y me digo ‘tú fuiste parte de eso’… porque además participé en los Juegos Olímpicos en sí, pues al ser normalista de educación física pude estar en el staff del evento, tanto en la ayuda dentro de una bodega y en la trasportación de atletas; podemos decir que estuvimos en la jugada”, señaló sonriente.