El conde Sanit-Germain, líder de una antigua hermandad esotérica desde hace siglos busca el codiciado Umbilicus Mundi en La Habana, sitio subterráneo desde el que se puede controlar la tierra y realizar grandes imperios.

No contaba con encontrarse a Álvaro Medina, conservador del museo donde se encontró este aclamado sitio, mismo que en esta historia se sumara a la lucha para recuperar un teatro colonial que está cayéndose a pedazos.

Tintes de aventura e historia son los que tus ojos adquirirán, a través de las palabras escritas por el escritor cubano Jorge Luis García Fuentes, mejor conocido como “Wichy”, en su publicación “El ombligo del mundo”.

Él es director escénico, profesor de teatro, director audiovisual, de radio y televisión, que en el 2005 inició a trabajar en esta idea, mientras vivía en La Habana, en comienzo como una idea para una película, tuvo que detener su creación por un tiempo y en 2007 llegó a Hermosillo donde decidió usarla como objeto para literatura.

“Se presta para los que les gusta el género de la aventura y el que le gusta la historia, porque se mete en muchas etapas de la historia de la humanidad y de mi país, así como México, hay una parte en la que los personajes se meten en Hermosillo, y tiene que ver con herencias como la del Padre Kino”, comentó.

Dijo que se trata de una indagación al poder, ficción basada en muchas teorías, en especial el paralelismo de lo que es la política en el poder del hombre que lo hace creer inmortal o lo desea.

García Fuentes está trabajando en una segunda novela la cual tratara del mito de Lola Casanova, una historia de la cultura Seri.