El Instituto Sonorense de las Mujeres mantiene, desde el año 2017, la capacitación sobre el acoso y hostigamiento sexual, entre sectores importantes de la sociedad, las escuelas, la administración pública federal, estatal y ayuntamientos,  y próximamente en la iniciativa privada.

 

En esta ocasión, personal de Radio Sonora recibió la plática o protocolo con el cual se pretende que todos los servidores públicos, estén capacitados y bien preparados a fin de que se integren los respectivos comités de trabajo, que sepan cómo atender y recibir posibles quejas, cómo canalizar denuncias y cómo acompañar a las víctimas en proceso de denuncia.

 

Blanca Luz Saldaña López, titular del Instituto Sonorense de las Mujeres, externó que este protocolo de prevención se ofrecerá al personal de cada una de las dependencias del estado.

 

“Ya  capacitamos a seis dependencias, la semana próxima iremos al sur del estado, nuestro personal que está en los 17 Centros de Atención tendrá los materiales suficientes para que trabajen con instancias estatales y los ayuntamientos”, dijo.

 

Recordó Blanca Saldaña que este Protocolo para Prevenir y Atender el Hostigamiento y Acoso Sexual, nació por instrucción de la gobernadora Claudia Pavlovich, por lo que el inicio se dio mediante un conversatorio con la sociedad civil y el mismo fue revisado por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), la Contraloría General del Estado, el Instituto Nacional de las Mujeres, entre otros órganos, por lo que se procedió a publicar en redes sociales del instituto y desde noviembre del año pasado se decidió hacer la presentación del tema al personal de cada dependencia.

 

La intención de esta actividad es capacitar por lo menos a dos mil personas en instancias del sector público y un número similar en el privado, para hacer llegar el mensaje de la gobernadora de que en Sonora, hay cero tolerancia a la violencia de género y hacia las mujeres, con la promoción siempre del slogan, “Es momento de hablar”, ya que se considera que la indiferencia y el silencio nos hace cómplices de esos delitos que el Código Penal registra con cárcel, de uno a tres años y sanción económica de entre 300 y 500 unidades de medida y actualización.