Cada obra pública que proyecta realizar la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano de Sonora, se hace a través de licitaciones como lo establece la ley, lo que lleva de por medio un contrato de trabajo con la empresa ganadora de cada una.

 

En este aspecto, el secretario  Ricardo Martínez  Terrazas, explicó que  la mayoría de esas obras, registran imprevistos al momento de trabajar la construcción y se requiere hacer ajustes presupuestales, y a veces de proyección, que genera en ocasiones ahorros, pero en otras más incremento en el recursos.

 

“La gran mayoría salen de acuerdo a lo programado, siempre hay el prietito en el arroz y hay una o dos empresas que nos quedan mal, pero son obras pequeñas”, indicó.

 

En los casos en que las empresas contratadas quedan mal, explicó, son excluidas de inmediato a trabajar con el gobierno  y se hace uso de las garantías establecidas, para que dejen el trabajo elaborado hasta donde se les asigno recursos.

 

El secretario de Infraestructura manifestó que hasta ahora solo son tres empresas que han quedado mal en obras pequeñas y en poblaciones alejadas de los grandes centros poblacionales, lo que incide en la situación, sin que esto—dijo–sea una justificación.