El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora destaca, en la conmemoración de la Semana de la Sal, del 4 al 10 de marzo, que lo mejor que se puede hacer es cocinar sin sal o utilizar especies distintas que sustituyen la sal y evitan síntomas de hipertensión.

La Maestra en Nutrición Clínica del Hospital de Ginecopediatría (HGP) en Hermosillo, Mariana Lizeth Valenzuela Villicaña, admitió que la sal no es tan mala en general, ya que el cuerpo lo necesita, siempre y cuando sea en medidas correctas.

“La sal aumenta más la hipertensión y nos hace más propensos a tener una afección en el corazón, ataques al miocardio y también al riñón con la retención de líquidos”, declaró la Especialista, quien agregó que la medida para un plato personal es solo una pizca de sal.

Afirmó que el usar pimienta, orégano, paprika y otras especies, sirven para darle ese sabor que necesitan los alimentos, mismos que deben probarse mientras se cocinan, ya que algunos no requieren de tal ingrediente y las personas suelen agregarla sin necesidad.

“Los requerimientos de la población en general son dos miligramos de sodio al día, que es menos de media cucharada”, explicó y recomendó a las personas ingerir al menos de seis a ocho vasos con agua diarios, cocinar sin sal o aceites altos en sal y consumir la sal que se puede extraer de frutas y verduras.

Aclaró que los llamados jugos para desintoxicar el cuerpo no sirven de mucho, ya que la función de limpieza la cumplen los riñones e hígado, por lo que invitó a las personas que cocinan a usar bien los alimentos enlatados o envasados, retirando el agua y lavando el producto para deshacerse de los conservadores.

Valenzuela Villicaña dijo que la carne asada, comida oriental que contiene soya, además de frituras, representan las comidas más saladas de la región.