El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora dio a conocer que el desayuno
diario es una forma de prevenir el desarrollo de enfermedades, por lo tanto, es la base para
una alimentación balanceada y debe realizarse en los primeros momentos de iniciado el
día para el correcto funcionamiento del organismo.
El Jefe del Departamento de Nutrición y Dietética, Sergio Flores Pino y la especialista en
Nutrición, Enny Oralia García Barbeitia, del Hospital General de Zona (HGZ) No. 14 en
Hermosillo, destacaron la importancia de tener esa primera comida que puede evitar el
agotamiento y aumentar el rendimiento.
“Este mal hábito no nada más contribuye a un aumento de peso, obesidad, aunado con
sedentarismo, sino también a problemas de salud más severos; en el caso de personas con
diabetes, incluso puede generar resistencia a la insulina e incluso problemas
cardiovasculares por el mismo aumento de triglicéridos y colesterol”, declaró García.
Explicó que no desayunar puede, a largo plazo y con el factor de sedentarismo, generar el
aumento de peso, debido a que comer fuera del horario que está acostumbrado el
organismo, genera una reserva de comida y lo hace en forma de grasa.
“Lo que pasa es que el metabolismo se hace más lento de lo que comúnmente nosotros
debiéramos tenerlo, entonces lo que consumimos, después de omitir el desayuno, el cuerpo
lo empieza a almacenar en forma de grasa para obtener reservas cuando nosotros estemos
omitiendo esas partes de comida”, afirmó Flores Pino.
Dijo que las personas que cenan, pero evitan el desayuno y comida, provocan que su cuerpo
guarde grasa para obtener energía y así funcionar todo el día, pero generan un
metabolismo más lento al quemar menos calorías de lo normal, lo que también lleva al
estreñimiento.
Los nutriólogos recomendaron, para los casos que afirman no tener tiempo para preparar
su desayuno, guardar un poco de cena de la noche anterior o preparar un licuado con fruta,
leche, cereal y a media mañana buscar un alimento con más proteínas.
Sergio Flores Pino aclaró que no es normal despertarse sin hambre, ya que el cuerpo
siempre va a pedir alimento, pero el evitar el desayuno motiva al cuerpo a adaptarse a esa
falta de comida y a generar más grasa al momento de comer.