Hermosillo, Sonora, abril 11 de 2019.- El Parkinson es un padecimiento que no afecta la expectativa de vida, pero sí su calidad, por lo que los pacientes requieren apoyo familiar en todo momento, informó Eleazar Valle Armenta, neurólogo del Hospital General del Estado (HGE).

Este 11 de abril en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Parkinson señaló que alrededor del 2 porciento de las personas mayores de 50 años presentan la enfermedad y su presencia va en aumento a mayor edad.

“Hay un síntoma más temprano que puede detectarse cuando se va a consulta con el médico, incluso por otra enfermedad, que es la falta de expresión, tanto gesticular como corporal, que es la primera señal del padecimiento”, puntualizó Valle Armenta.

Agregó que el temblor, que generalmente se relaciona con este padecimiento, tarda mucho en presentarse, incluso alrededor del 10 porciento de las personas con Parkinson nunca lo presentará.

La enfermedad del Parkinson clásica es un padecimiento degenerativo crónico cerebral, añadió, la segunda en frecuencia después del Alzheimer, que se caracteriza por la rigidez de las extremidades, temblores en reposo y lentitud del movimiento en general.

También, dijo, existe el parkinsonismo farmacológico, que se desarrolla secundario al tratamiento de otras enfermedades, como tranquilizantes, sobre todo en personas después de los 70 años, ya que son más vulnerables a los efectos de los fármacos.

“Entre el 10 y 15 porciento de las personas con el padecimiento empieza con síntomas de Parkinson clásico, pero dan un viraje a una forma muy compleja que dificulta el tratamiento, que prácticamente no hay medicamentos que le hagan efecto a los síntomas, lo que afecta su calidad de vida”, detalló el especialista.

Fases de la enfermedad del Parkinson:
· En las primeras etapas del padecimiento casi no se tiene expresividad corporal, no se expresa ninguna emoción en su lenguaje, cara o su cuerpo.
· Posteriormente empieza la etapa temprana, e la cual generalmente se presentan los temblores en la mano, pero no se afecta las actividades cotidianas.
· La Etapa Intermedia se caracteriza porque ya se ve afectada la vida cotidiana de la persona y se empieza a tener una reducción de la respuesta al tratamiento.
· En la tercera etapa a los enfermos se les dificulta la movilidad y sólo pueden realizar actividades con ayuda.
· En todas las etapas es recomendable un programa de rehabilitación física, que será de mucha ayuda.
· Generalmente en 10 años una persona que presentó la enfermedad de Parkinson en etapas tempranas llega hasta la última etapa.