3 julio, 2022
Radio Sonora
Opinión de Alejandro Zepeda

El rol del deporte en la política

El deporte ha sido objeto de discusión por diversas ciencias. Especialmente por las ciencias de la salud, como la medicina, la nutrición y la kinesiología. Como ha sucedido en diversos campos, se le ha otorgado a este objeto de conocimiento el carácter biologicista, despojándolo de cualquier intento de ser reconocido por otras artes/ciencias, al reducirlo a una situación de mera acción corporal.
Esto no siempre ha sido así. Las olimpiadas llevadas a cabo en la antigua Grecia (siglo XIII a.C.), tenían como objetivo primordial una celebración a los dioses, específicamente a Zeus, mediante deportes como el boxeo, pancracio, atletismo y carreras de carruaje. Este aspecto religioso que se le adjudicaba al deporte, se encontraba en la capacidad de los cuerpos de adquirir fuerza, velocidad y agilidad y poder ser demostrarlo ante los dioses. Además de esto, se hablaba sobre la utilización de los juegos olímpicos para ser un medio de negociación política, ya que rara vez existía la posibilidad de reunir a figuras políticas importantes de las diversas regiones. Incluso, en tiempos de guerra, se negociaban treguas para poder llevar a cabo los juegos.
En esto, podemos ver la importancia de las olimpiadas como un elemento político en la antigua Grecia. No solamente era una acción para demostrar la supremacía de una región sobre la otra, sino que adquiría un significado de ofrenda a los dioses por medio de la capacidad de los atletas de realizar proezas dignas de admiración. Así mismo, existía una apreciación filosófica a la búsqueda del bienestar. De acuerdo con Platón y Aristóteles, para lograr una perfecta armonía, debía de existir una relación de cultivación entre el físico y la mente. De hecho, el mismo nombre de Platón, que significa de “hombros anchos”, no era su nombre real, sino su apodo de luchador, deporte en el cual participó en los juegos ístmicos de Grecia. 

La conceptualización del deporte en el arte griego, es un indicador de la importancia que tenía en la vida del hombre. Podemos verlo en las representaciones esculturales “Luchadores”, en la Galería Uffizi de Florencia, y “Púgil en Reposo”, ubicada en el Museo Nacional Romano.

Platón podría ser la perfecta representación de la concepción griega de obtener el balance entre el cuerpo y mente, al encontrarse cultivado en la filosofía y en el deporte, dos elementos inseparables para él.

Actualmente, podríamos ver desprovisto de todo aspecto espiritual y filosófico al deporte, ya considerado como un medio de consumo para las masas y sujeto simplemente a grandes contratos y a las reglas del mercado. La realidad es que el deporte tiene un fuerte vínculo con la política que no se puede ignorar. Tomemos, por ejemplo, la relevancia que tuvo el deporte en la segunda mitad del siglo XX, para la supremacía de un sistema económico sobre otro. Desde 1952, la primera participación de la Unión Soviética en las olimpiadas, surgió una dominación en el medallero sobre los Estados Unidos. Se podría decir que el deporte conformó uno de los elementos competitivos en la guerra fría, como medio de demostración de supremacía entre países.

La concepción deportiva en la Unión Soviética tendía a ser considerada como un elemento indispensable para el aumento de la productividad en el trabajador y como un medio para conformar personas con mayor balance, un tanto parecido al pensamiento griego en ese respecto. Esto llevó a la URSS a conseguir atletas que viven en el ideario deportivo histórico como Nadia Comaneci, la primera calificación perfecta en la gimnasia femenil o Irina Rodnina, tres veces medallista de oro en patinaje artístico. La gran competitividad que existía y la gran relevancia que se le adjudicaba al deporte en este contexto era debido a la pregunta de, ¿qué sistema económico podía generar mejores atletas, el socialismo o el capitalismo?

Así mismo, no solamente se trataba de deportes donde se demostrará supremacía atlética, sino mental. La famosa relación en el ajedrez entre EUA y la URSS, ha sido igual de notoria en el contexto de las competencias deportivas internacionales. Hasta la fecha, Rusia todavía figura como el país con mayor cantidad de Grandes Maestros Internacionales de Ajedrez, viviendo con la tradición de la política activa del gobierno soviético en el desarrollo del deporte.

La disolución de la URSS también correspondió con la caída en el medallero olímpico de Rusia y con la prevalencia, por primera vez, de un solo sistema económico sin competencia en el mundo. Como lo categoriza Branko Milanovic, ante la caída del comunismo como sistema económico, la lucha por la supremacía económica se gesta entre distintos tipos de capitalismo, el capitalismo liberal meritocrático, mejor representado por EUA y el capitalismo político, representado por China. Curiosamente, China vino a remplazar como competidor por el primer puesto en el medallero olímpico a la URSS. No siendo tan exitoso como ellos, pero consolidándose como el gran rival contra Estados Unidos. Esto denota la utilización de la misma fórmula que se vio toda la segunda mitad del siglo pasado por demostrar supremacía política por medio del deporte.

No solamente vemos esto en el escenario internacional, la política nacional también se ve trastocada por la influencia política en el deporte. El mítico River-Boca, por ejemplo, es considerado como una lucha entre la clase popular de Buenos Aires, contra el establecimiento de la clase alta, del River Plate. De igual manera, El Barcelona-Madrid, marcada como una de las grandes rivalidades deportivas, representaría la lucha del nacionalismo catalán contra el centralismo español.

No toda herramienta política es tan evidente. La política no es exclusiva de los parlamentos, congresos o palacios de gobierno. A veces, hechos como el deporte forman parte de estos escenarios alternativos donde la opinión pública sobre temas particulares se divide. El apoyo deportivo a un personaje o a un equipo puede tener efectos en la ideología que desarrolla un individuo en torno a un problema social.
Kaepernick con Black Lives Matter, Muhammad Ali y su activismo contra la guerra y el racismo, y Kareem Abdul-Jabbar, impulsor de los derechos de libertad religiosa. Estos son ejemplos de la influencia que un atleta puede tener actualmente en la discusión de los derechos humanos, políticos y civiles. El deporte es un escenario político que no puede ser ignorado por aquellos estudiosos de las ciencias políticas. Aquí se gestan importantes batallas ideológicas que tienen influencia en la toma de decisiones de nuestros gobernantes y entre la población.

Debido a la popularidad del deporte, esto lo vuelve una gran herramienta informativa para la población sobre temas fundamentales en el desarrollo político de un lugar determinado. Enaltezcamos aquellas arenas políticas que funcionen para informar a la población que, si bien no se considera política y no consume política tradicional, tiene acceso a medios masivos como lo son las competencias deportivas.

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