En enero de 2024, Héctor Apolinar Iribe, de 71 años, recibió un diagnóstico que cambió el rumbo de su vida: cáncer de próstata. Sin embargo, lejos de detenerse, decidió informarse y enfrentar la enfermedad con determinación.
Originario de Ciudad Obregón, Sonora, Héctor se realizó diversos estudios –entre ellos una biopsia y una resonancia magnética– para confirmar el padecimiento. Posteriormente fue sometido a una cirugía radical de próstata y modificó sus hábitos alimenticios al incrementar el consumo de verduras, legumbres, nueces y almendras. Reconoce que el consumo excesivo de productos nocivos para la salud fue uno de los factores que contribuyó al desarrollo de la enfermedad.
“Yo diría que no hay que ver el cáncer como una enfermedad mortal, ya no es así, ya hay muchos métodos con los cuales la enfermedad se puede controlar y erradicar que están demostrando que son exitosos”, expresó.
Aunque Héctor está curado en un 90 por ciento gracias, en parte, a la intervención de especialistas del Centro Estatal de Oncología en Hermosillo, continúa bajo observación para combatir las células cancerígenas remanentes.
Cáncer en Sonora
Ramiro Vega Castro, médico urólogo del Hospital San José de Hermosillo, explicó que el cáncer de próstata se desarrolla en la glándula prostática a partir de células malignas que crecen descontroladamente y pueden invadir órganos cercanos como la vejiga, el recto, los ganglios linfáticos de la pelvis e incluso la columna vertebral. Subrayó que, en su etapa inicial, este tipo de cáncer es asintomático.
“El problema con el cáncer de próstata es que en etapas iniciales puede no presentar síntomas. El paciente puede sentirse perfectamente bien, estar orinando normal, no tener molestias ni sangrado en la orina, pero aun así ya puede existir cáncer de próstata”, señaló.
Indicó que la enfermedad se presenta comúnmente entre los 60 y 70 años de edad, pero recomendó realizar estudios médicos desde los 40 años cuando existen antecedentes familiares. Si se detecta a tiempo, dijo, es posible curarla; en etapas avanzadas no suele ser curable, aunque con tratamiento el paciente puede mantener una buena calidad de vida.
“Cuando presentan síntomas como chorro urinario débil o entrecortado, presencia de sangre en la orina o en el semen, dolor en huesos o espalda, y pérdida de peso, esos ya son indicadores de una enfermedad más avanzada”, puntualizó.
Cifras
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Sonora se registraron 202 defunciones por cáncer de próstata en 2022; 186 en 2023; y 213 en 2024. Para 2025 aún no hay datos definitivos.
En 2023, médicos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Sonora (Isssteson) atendieron a 288 pacientes con diagnóstico de cáncer de próstata en distintas etapas y brindaron más de mil 244 consultas.
El cáncer de próstata es una enfermedad silenciosa, pero curable si se detecta oportunamente. Especialistas en Sonora enfatizan que no debe considerarse sinónimo de muerte: una revisión médica a tiempo puede salvar vidas.



