Con información de La Jornada
El arranque del año para las principales mineras mexicanas, controladas por algunas de las familias más poderosas del país, ha sido brillante. De acuerdo con datos de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en un mes el valor de las cuatro compañías nacionales que cotizan en el mercado se disparó 25 por ciento, equivalente a 433 mil 508 millones de pesos.
Se trata de Grupo México, conglomerado controlado por Germán Larrea –la segunda persona más acaudalada de México, sólo detrás del magnate Carlos Slim–, quien ha ganado 305 mil 405 millones de pesos para ubicarse en un billón 629 mil millones de pesos, lo que significa un aumento de 23 por ciento en sólo un mes.
Detrás se encuentra Peñoles, de la familia Baillères, una de las más ricas e influyentes de México, con un valor de mercado de 465 mil 47 millones de pesos, luego de un alza de 88 mil 737 millones de pesos, equivalente a 24 por ciento.
En tercer sitio se encuentra Frisco, de Carlos Slim, dueño de grandes conglomerados como Grupo Carso y América Móvil, con un aumento de 73 por ciento en un mes, al pasar de un valor de mercado de 53 mil 691 millones de pesos a 92 mil 899 millones; es decir, una diferencia de 39 mil 208 millones de pesos.
La cuarta y última en la lista es Autlán, de la familia Rivero González, con 2 mil 422 millones de pesos gracias a un alza de 157 millones de pesos o 7 por ciento.
El repunte de estas cuatro mineras coincide con un contexto global positivo para metales como el oro, la plata y el cobre.
De acuerdo con analistas, el oro y la plata han ganado terreno gracias a las expectativas de que la Reserva Federal recorte las tasas de interés, lo que aunado a los riesgos geopolíticos actuales refuerza su valor como activos de refugio seguros.
Banamex señala que varios factores han apoyado el alza del oro, entre ellos: refugio ante la incertidumbre geopolítica y comercial, incremento de la diversificación de reservas de los bancos centrales, alta demanda de instrumentos indexados y la expectativa de que la Reserva Federal recorte tasas.
Resalta que el oro está en un ciclo alcista que se inició en 2023, ya que la onza avanzó 12.6 por ciento en dólares, luego de 23.4 por ciento en 2024 y 64 por ciento el año pasado.
Por su parte, el cobre se ha beneficiado de las proyecciones de una demanda creciente ligada a la transición energética y a estímulos económicos en varios países, lo que favorece especialmente a las empresas productoras con fuerte exposición a este metal.
De acuerdo con un reporte de Bloomberg, en el último año la riqueza de los grandes multimillonarios del cobre de América Latina, uno de ellos Germán Larrea (la otra es la chilena Iris Fontbona), se duplicó por los precios récord que ha alcanzado este metal, niveles que siguieron al alza durante enero.
Según analistas, los precios del cobre están en aumento porque los envíos se están acumulando rápidamente en Estados Unidos ante el temor a nuevos aranceles. Esto ha disminuido los inventarios en Asia y Europa de manera notable. Al mismo tiempo, los inversionistas anticipan una demanda mucho mayor por la necesidad de cables y conductores para centros de datos que alimentan la inteligencia artificial, vehículos eléctricos y una amplia gama de dispositivos electrónicos.


