la preservación de los ritos y ceremonias de los pueblos indígenas es muy importante, y para garantizar la continuidad de estas tradiciones, es fundamental que los niños se involucren.
Dentro de las comunidades yoeme (yaqui) Y yoreme (mayo), la celebración de la semana santa con pascolas son muy importantes, por lo que la participación de los niños y niñas del pueblo esta siempre presente.
Se dice que los niños empiezan su conexión con la danza desde que de pequeños duermen en bancas cerca de donde sus parientes tocan música durante los festejos. Se dice que su sueño se funde junto a la música y logran soñar con esta y el baile, lo que los empieza a preparar para ser grandes bailadores de esta tradición.
el rol de los niños no es infantilizado ni menospreciado, al contrario, es valorado y fundamental. los niños desempeñan el rol de cabos o cabitos, una autoridad vestida de negro cuya misión es cuidar de los fariseos para que no pierdan el camino durante las procesiones
las niñas interpretan a las Angelitas, Marías y Verónicas, las cuales representan bondad, pureza e inocencia. su misión es resistir la lucha dentro de la ramada y al llegar el momento, ayudan a vencer el mal lanzando flores a los fariseos.
que las infancias participen activamente en momentos tan importantes para sus comunidades como este es muy significativo, pues muestra que las tradiciones tienen a quien heredarse y que las raíces culturales seguirán vivas y fuertes para futuras generaciones.



