En punto de las 5 de la tarde, integrantes y agremiados al Sindicato de Trabajadores Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS) colocaron las banderas rojinegras en el interior y en las principales entradas de la máxima casa de estudios del estado, con lo que inició formalmente la huelga.
Luego de una asamblea de más de ocho horas, que concluyó con una votación en la que participaron mil 639 agremiados, mil 28 a favor, 595 en contra y 16 votos nulos, se determinó ir al paro de labores y proceder con la colocación de las banderas que indican el estallamiento de la huelga.
El secretario general del STAUS, Alejandro Manzanárez Morales, explicó que se trata de una huelga de hecho, debido a que la autoridad universitaria archivó la documentación del emplazamiento; sin embargo, señaló que, como derecho de los trabajadores y bajo un amparo interpuesto, fue posible la paralización de labores.
“El ofrecimiento en sí, no está tan distante de lo que estábamos solicitando, lo que sí, es que dentro de los niveles tabulares tenemos una diferencia, tenemos diferencias como los del primero y segundo nivel son del 2% y hasta el 8% y para hacer este ofrecimiento del 11%, tuvieron ellos que tomar donde esos porcentajes, para poder llegar a nosotros esos niveles”.
Con el grito de “huelga”, cientos de trabajadores, tanto integrantes del STEUS como del STAUS en apoyo, se colocaron en las entradas principales para instalar las banderas y comenzar las guardias con las que se resguardan las instalaciones universitarias.
Posicionamiento de la Rectoría
Por su parte, la Rectoría de la Universidad de Sonora notificó que el cierre de la institución se dio mediante un proceso ilegal, al señalar que el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial 1, con sede en Hermosillo, Sonora, dictó un auto mediante el cual ordenó archivar el expediente relacionado con el emplazamiento a huelga como asunto total y definitivamente concluido, debido a omisiones que vulneran los principios de legalidad.
La administración universitaria hizo un llamado a las y los trabajadores del STEUS para que, valorando este esfuerzo, devuelvan las instalaciones a la comunidad universitaria.


