Tras un encuentro de noventa minutos en Palacio Nacional, los empresarios gasolineros del país accedieron a respaldar la propuesta de la presidenta Sheinbaum para estabilizar el costo del diésel en un máximo de 28 pesos por litro.
La medida surge como un esfuerzo estratégico para frenar presiones inflacionarias en el transporte de mercancías, en un contexto de volatilidad energética global. Al respecto, Mauricio González Puente, directivo de Valores ABC, confirmó que el sector aceptó la cifra sugerida por el Ejecutivo para apoyar la estabilidad económica nacional, acordando además mantener sin modificaciones el precio de la gasolina Magna.
Esta convocatoria presidencial se originó luego de que la Profeco detectara que aproximadamente el 34% de las estaciones de servicio en México estaban ignorando el acuerdo voluntario, comercializando el insumo por encima del límite establecido. La mandataria reiteró que no existen razones técnicas para estos incrementos, ya que el Gobierno Federal ha aplicado estímulos fiscales al IEPS precisamente para amortiguar el impacto en el bolsillo de los consumidores y transportistas, evitando que el costo logístico de productos básicos se dispare.
Para garantizar que este pacto se cumpla, el Gobierno Federal, en coordinación con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y otras dependencias, iniciará auditorías y revisiones técnicas orientadas a descartar cualquier anomalía o abuso en la fijación de tarifas por parte de los concesionarios. Asimismo, se estableció una nueva mesa de trabajo para el próximo martes, donde se evaluará el cumplimiento de este compromiso y el comportamiento del mercado frente a factores externos, como el cierre del Estrecho de Ormuz.



