La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas podría impulsar el empleo informal ante una posible disminución en las contrataciones formales, lo cual resulta preocupante, declaró Jaime Isaac Félix Gándara, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Sonora Norte.
Precisó que Sonora es uno de los estados con mayor nivel de formalidad en el país, con alrededor del 55%, en comparación con entidades del sur que registran cerca del 20%, por lo que advirtió que cualquier modificación a la legislación laboral debe analizarse con cautela para evitar retrocesos en este indicador.
“Lo que nos preocupa es que el encarecimiento de la mano de obra, derivado de los aumentos en prestaciones, no necesariamente provoque la desaparición de empleos, pero sí un cambio de la formalidad a la informalidad”, expuso.
Indicó que en la informalidad se carece de seguridad social, prestaciones y acceso a apoyos para vivienda, lo que deja a los trabajadores en condiciones más vulnerables y sin acceso a derechos laborales básicos.
Finalmente, señaló que el sector empresarial no está en contra de mejorar las condiciones laborales; sin embargo, insistió en que estas medidas deben implementarse de manera gradual y con incentivos que permitan a las empresas adaptarse a los nuevos cambios sin afectar su operación.



