La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó cualquier señalamiento de intervención por parte del poder ejecutivo en la reciente renovación del Instituto Nacional Electoral (INE).
Tras la toma de protesta de Blanca Yasahara Cruz García, Frida Denisse Gómez Puga y Arturo Manuel Chávez López —quienes integrarán el Consejo General hasta abril de 2035—, la mandataria aseguró que el proceso de selección fue un ejercicio de transparencia legislativa bajo la facultad exclusiva de la Cámara de Diputados. Subrayó que la designación se basó en evaluaciones abiertas y entrevistas donde todos los perfiles seleccionados demostraron una calificación excelente.
Ante los cuestionamientos surgidos por el nombramiento de Arturo Manuel Chávez López, la jefa del Estado defendió su perfil académico y técnica electoral, destacando que lo que habla por él son sus credenciales tras haber obtenido una calificación de 99 sobre 100 en el examen de conocimientos. Resaltó su trayectoria en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y su experiencia previa en el monitoreo de medios durante jornadas electorales, asegurando que su capacidad técnica es indiscutible para las tareas que desempeñará en el órgano autónomo.
Finalmente, la presidenta reiteró su respeto a la autonomía del instituto, y enfatizó que no existe ninguna incidencia gubernamental en la toma de decisiones del organismo. Sostuvo que la función crítica de los nuevos consejeros será garantizar procesos electorales libres, transparentes y democráticos en estricto apego a la ley, reafirmando que el papel del gobierno federal se limita a mantener una relación institucional de respeto hacia el árbitro electoral.



