Al concluir su visita oficial de cuatro días en territorio mexicano, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó las desapariciones de personas como uno de los desafíos más profundos y dolorosos que enfrenta el país.
El funcionario hizo un llamado urgente para que la atención a esta crisis se mantenga al margen de la polarización política, colocando siempre la dignidad y las necesidades de las víctimas en el centro de las acciones del Estado.
Durante su estancia, Türk se reunió con colectivos de búsqueda y autoridades federales, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras estos encuentros, el comisionado enfatizó que el combate a este flagelo requiere un compromiso nacional que trascienda mandatos gubernamentales, permitiendo un proceso auténtico de verdad y justicia.
Si bien el representante de la ONU destacó que México posee un marco jurídico en materia de desapariciones que sirve como referente internacional, señaló áreas críticas que demandan atención inmediata.
Subrayó que la impunidad es el principal reclamo de las víctimas, por lo que instó al Estado a fortalecer los procesos de identificación forense y las capacidades de investigación. En temas de seguridad pública, advirtió sobre el impacto del crimen organizado en los derechos humanos y la persistencia de niveles de corrupción que debilitan la estructura institucional. Por ello, consideró fundamental avanzar hacia el robustecimiento de instituciones civiles y profesionales, preservando siempre la independencia y competencia del sistema judicial.
Respecto a la violencia contra la prensa y activistas, Türk reconoció que el mecanismo de protección mexicano es un modelo relevante en la región, aunque insistió en la necesidad de consolidar su capacidad preventiva e incrementar las investigaciones de la Fiscalía General de la República ante cualquier agresión.
El alto comisionado reiteró la disposición de la ONU-DH para brindar asistencia técnica y seguimiento a los esfuerzos del gobierno mexicano. A pesar de la voluntad política mostrada por la administración actual, el éxito de las estrategias dependerá de una rendición de cuentas efectiva y de un compromiso férreo con los procesos de búsqueda y protección.



