La creciente exposición a redes sociales, con menores que pasan hasta 14 horas conectados sin supervisión, está generando una marcada sensación de soledad y dificultades en el aprendizaje, desarrollo emocional, social y cognitivo.
Ante este escenario, Ericka Rodríguez Estrada, psicoterapeuta infantil y perito en Sonora, señala que es fundamental que los padres se anticipen a los «focos rojos» mediante la conexión emocional.
“Voy a dar tres indicadores que pueden ser muy útiles para anticiparnos: Aprovechar el espacio del carro o esos momentos en que nos trasladamos para preguntar, para curiosear quiénes son. No aprovechar ese espacio para dar órdenes o regaños, que es la queja constante de los menores. También es importante, aunque papás y mamás lleguemos cansados, dedicar por lo menos cinco minutitos a simplemente abrazarnos y recordarle al niño que estuvimos pensando en él”, señaló.
La especialista abundó en que el acompañamiento adulto debe ir más allá de la vigilancia, involucrándose genuinamente en sus intereses y observando cambios en sus hábitos de sueño, alimentación y estado emocional.
“Entonces, la mirada de derechos nos invita a pensar en los niños y niñas como sujetos que merecen el mismo respeto y escucha que cualquier otra persona; reconocer lo que para ellos es valioso en todas las circunstancias de la vida. Los derechos de los niños nos invitan a no pensarlos como personas inacabadas, sino como personas en sí mismas”, explicó.
Subrayó que este cambio de enfoque requiere dejar atrás los esquemas tradicionales basados exclusivamente en la obediencia.



